​​ La estatuilla de la tierra: objeto de transformación

 

 

 

La estatuilla es una figura de la imagen del cuerpo, que saca a la luz elementos no conscientes que se pueden vincular a la historia de cada persona.

 

En este tumulto con la materia terrestre, se pone en juego el cuerpo real y simbólico.

 

Amasar, masajear, sellar, acariciar, reparar ... Desde lo más profundo del arcaísmo, se liberan representaciones simbólicas que permiten el desarrollo del sentido y por ende de las fuerzas de los seres vivos.

 

 

 

Por lo tanto, este mediador puede resultar de gran ayuda para ayudar a las personas a reconectarse con su cuerpo y sus sentidos, pero también con sus capacidades creativas e imaginativas.

 

El sujeto se enfrenta proyectivamente a su estatuilla. Es una obra de arte, un objeto modelado que se desprende en un momento de sí mismo y adquiere una vida independiente pero sigue siendo una figuración del sujeto.